Puertas de ingreso

Puertas de ingreso

La puerta central es de dimensiones mayores y está enmarcada por un portal en granito rojo. La elaboración de la Puerta Santa, regalo de Baviera, es obra del escultor Friederichsen.

Al centro del arquitrabe está esculpida la Santísima Trinidad, que irradia el mundo como Dios creador, Dios salvador, Dios vivificador. Los símbolos que la distinguen son: el ojo de la providencia del Padre, la cruz de Jesús Cristo y la paloma del Espíritu Santo.

El portal está historiado por altorrelieves de bronce. Los batientes representan las historias de la vida de Jesús en dieciséis episodios, de los cuales seis están modelados en altorrelieve: a la izquierda la infancia, la fuga de Egipto y la vida en Nazaret y a la derecha la actividad pública, con el bautismo, el sermón de la Montaña y la crucifixión.

En las jambas podemos ver figuras del antiguo y del nuevo testamento: a la izquierda, Adán, Salamón, Isaac, Jacobo, Noé, Abraham, Elías, Jeremías, Samuel, Moisés y David; a la derecha, Pedro, Tadeo, Matías, Tomás, Simón, Jaime, Juan, Bartolomé, Felipe, Andrés, Mateo, Jaime hijo de Alfeo. Jesús representa la unión entre el antiguo y el nuevo testamento.

Las dos puertas laterales, en cobre repujado, están decoradas con escenas bíblicas del Antiguo Testamento puestas en relación con la figura de Cristo como Mesías.

En la puerta a la izquierda están representadas tres escenas que recuerdan la historia de la salvación de Adán y Eva, a través de la vicisitud de Noé y del diluvio universal, hasta el sacrificio de Isaac por parte de su padre Abraham. En esta puerta, llamada de Adán, se evidencian los hechos que han precedido a la llegada de Jesús: Dios, a pesar del pecado original, intento de todas formas crear una alianza con el hombre.
Las leyendas que rodean las escenas son tomadas de extractos del Antiguo Testamento.

En la puerta a la derecha, en continuidad con la puerta de la izquierda, continua el excursus sobre las figuras bíblicas, que recorren la historia de la salvación. Entre las figuras de relieve se encuentran el rey David y Jonás, personajes que remiten directamente a Jesús.

Puertas de ingreso