Basílica inferior y Gruta de la Anunciación

Vista desde la Capilla del Ángel

El ingreso a la basílica inferior es muy llamativo e invita a la oración. El espacio ha sido ideado a fin de resaltar la Gruta y los restos arqueológicos que la tradición atribuye al lugar del Anuncio y de la
Encarnación del Salvador. La centralidad de la Gruta permite al visitante acoger en una mirada todo el ambiente. La estructura de hormigón armado se eleva en el plano de la antigua basílica cruzada, del cual salió a la luz el perímetro en las excavaciones de la primera mitad del siglo XX. Los tres ábsides fueron reconstruidos en los originales del siglo XII. En el centro del ábside mayor existe una cruz de bronce; en el del norte se ilustran a los padres de María, los Santos Joaquín y Ana, y en el del sur está expuesto un cuadro del siglo XVIII de la Anunciación, conservado al interior de la Gruta Santa del 1754 al 1954, año de la demolición de la iglesia del siglo XVIII.

La Gruta de la Anunciación está rodeada de un barrera de hierro forjado y solapada por un pabellón suspendido, decorado con relieves en cobre dorado, que ilustra la escena de la Anunciación.

La Gruta venerada está a un nivel más bajo respecto de la basílica actual. En el Santuario construido por los franciscanos en el siglo XVIII, se encontraba debajo el presbiterio y se podía acceder por una escalera ubicada frontalmente. Después de las excavaciones arqueológicas del siglo pasado, se decidió dejar a la vista la Santa Gruta y los restos antiguos, para dar aún más relieve al lugar venerado desde los primeros siglos de la cristiandad.

Se visualizan fragmentos de muro y mosaicos de la primitiva sala de oración y de la posterior iglesia bizantina. Una tina, encontrada debajo de los mosaicos bizantinos, pertenece probablemente al complejo originario del cual formaba parte la Gruta, quizás seguidamente usada para los ritos bautismales.

Delante de la santa Gruta, al interior del perímetro de la iglesia bizantina se ha previsto el espacio para las celebraciones litúrgicas.
La penumbra permite al visitante disfrutar del contraste con la luz que devela el lugar del Anuncio, iluminado por la piedra blanca de la Gruta.

Basílica inferior