Las excavaciones en la propiedad franciscana

El Fray Benedict Vlaminck fue el primero en investigar el subsuelo alrededor de la gruta sagrada. Publicó los resultados de sus descubrimientos en el año 119900 en su “A Report of the Recent Excavations and Explorations conducted at the Sanctuary of Nazareth” (Informa de las Recientes Excavaciones y Exploraciones realizadas en el Santuario de Nazaret). En 1892 descubrió una segunda gruta al fresco, llamada luego Conone, ubicada al oeste de la venerada y con los restos bizantinos de pavimentos en mosaico. En dicha ocasión se hizo el primer relieve del plano de la iglesia cruzada, que contenía los restos bizantinos.

En el año 1889 y luego entre 1907 y 1909, se realizaron otras investigaciones por parte del padre Prosper Viaud y los resultados fueron prontamente publicados en 1910, enriquecidos con bellas ilustraciones en el volumen “Nazareth et ses deux églises de l'Annonciation et de Saint-Joseph” (Nazaret y sus dos iglesias de la Anunciación y de San José). Los descubrimientos obtuvieron un inmediato eco gracias al hallazgo del mosaico con la corona y el monograma de Cristo, junto con los famosos capiteles cruzados que representa historias de los Apóstoles, escondidos dentro de una gruta bajo el pavimento del locutorio del convento. Parece cierto que los capiteles, quizás nunca puestos en obra, hayan estado escondidos hasta el fin del periodo cruzado para protegerlos de las depredaciones y destrucciones musulmanas.

Se practicaron otras excavaciones durante la construcción del nuevo convento franciscano en 1930, pero los diarios con las anotaciones se perdieron durante la segunda guerra mundial.

El proyecto de la construcción de la nueva Basílica de la Anunciación, inaugurada en 196, fue la ocasión para iniciar investigaciones más profundas y extensas sobre el pasado del pueblo y los restos antiguos.

Las investigaciones arqueológicas fueron dirigidas por el padre Bellarmino Bagatti, uno de los padres fundadores de la tradición arqueológica del Studium Biblicum Franciscanum, experto conocedor de la antigüedad del país.

En marzo de 1955 se derribaron las estructuras de la iglesia franciscana construida en 1730 y ampliada en 1877, del antiguo convento y de las escuelas. El espacio que se encontraba al norte de la Gruta sagrada, finalmente libre de estructuras, fue explorado entre abril y junio del mismo año, con ayuda de más de 120 obreros locales que excavaron diariamente, bajo la atenta mirada del p. Bagatti y de su colaborador p. Gaetano Pierri, limpiaron un área de aproximadamente 90 x 60 metros. Las investigaciones terminaron especialmente para conocimiento del pueblo, sus características materiales y su desarrollo en el tiempo.

Pianta complessiva delle varie fasi storiche

Los trabajos permitieron explorar la zona en el este, sur y norte de la

Gruta y sacaron a la luz los restos de la iglesia cruzada, la bizantina y del antiguo pueblo.
De la iglesia cruzada, más allá del muro norte y algunas otras estructuras ya bien documentadas en el pasado, se pusieron completamente a la luz los ábsides y los muros perimétricos, fue descubierto el cementerio que se extendía al este y al mismo tiempo se recuperaron muchísimos elementos de columnas de granito y bloques esculpidos que pertenecían a la decoración del próspero santuario (VER IGLESIA CRUZADA).

En el complejo de edad bizantina se investigaron: la iglesia, con los ábsides, las tres naves y la sacristía; el monasterio, con los restos de los pavimentos musivarios de los ambientes ubicados al sur de la iglesia; y, finalmente, el espacio reservado al altar donde se puso a la luz también una cisterna para agua (VER IGLESIA BIZANTINA).

La excavación del pueblo, cuyos restos aún pueden ser visitados al interior del área arqueológica al lado de la Basílica, pone a la luz un sistema de grutas naturales y artificiales que fueron parte integrante de las habitaciones. Se encontraron también diversos silos para los granos y cisternas para agua, cuyo vaciado ha devuelto cerámica que da testimonio de una afluencia del sitio de la edad del hierro a la moderna. Se encontró también una serie de tumbas que datan del Bronce Medio. (VER PUEBLO DE NAZARET)

Durante la construcción del nuevo santuario nació también la exigencia de coservar mejor los mosaicos bizantinos. Para ello, se retiraron y colocaron sobre una nueva base. Posteriormente, se aprovechó la ocasión para investigar también las áreas subyacentes a los mosaicos. Con suma sorpresa del p. Bagatti y de sus colaboradores, salieron a la luz los restos de un muy antiguo edificio pre-bizantino con evidentes y abundantes indicios de veneración cristiana (VER LUGAR DE CULTO PRE-BIZANTINO).

Los resultados, en el complejo, fueron principalmente tres:

  1. la recuperación de la parte más meridional del pueblo de Nazaret, de la cual formaba parte también la casa de la Gruta venerada, que confirmó la existencia del pueblo en la época de Jesús;
  2. una muy amplia compresión de las estructuras y de la organización de los espacios de las dos iglesias, bizantina y cruzada;
  3. el extraordinario descubrimiento de los restos del primer lugar de oración construido en la Guta venerada, que da testimonio de una ininterrumpida conservación de la memoria del lugar sagrado de María de los primeros siglos cristianos hasta el día de hoy.


El P. Bagatti describió sus descubrimientos en los dos volúmenes dedicados a “Las Excavaciones de Nazaret” de orígenes del siglo XII al XII hasta hoy, debido a los impresos respectivamente en 1967 y en 1984, seguidos de la publicación traducida en idioma inglés.